Alarma en el sur de Italia: un sismo de magnitud 4,7 sacude los Campos Flégreos y marca un récord en cuatro décadas

NÁPOLES — La tierra volvió a temblar con fuerza este viernes en el sur de Italia. Un sismo de magnitud 4,7 sacudió la zona volcánica de los Campos Flégreos, en las inmediaciones de Nápoles, desatando momentos de pánico entre los residentes, paralizando el transporte público y obligando a suspender la actividad portuaria.

El temblor, registrado a las 19:46 hora local (17:46 GMT), tuvo su epicentro en esta densamente poblada caldera volcánica situada al oeste de Nápoles, a una escasa profundidad de apenas tres kilómetros, según confirmó el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV).

De acuerdo con los registros técnicos y los medios locales, se trata del terremoto más potente registrado en la región en los últimos 40 años, reviviendo los fantasmas de crisis sísmicas pasadas en una zona geológicamente muy sensible.

Impacto inmediato y suspensión de servicios

A pesar de la intensidad del movimiento telúrico y de que en numerosos barrios los vecinos abandonaron precipitadamente sus viviendas para refugiarse en las calles, el Cuerpo de Bomberos informó de que, hasta el momento, no se han registrado solicitudes de rescate ni heridos graves. No obstante, las inspecciones preliminares apuntan a daños materiales menores en fachadas y estructuras de Nápoles y localidades circundantes.

Como medida preventiva ante posibles réplicas o daños estructurales ocultos, las autoridades competentes ordenaron:

 La suspensión temporal de los servicios locales de tren y metro.

 El cierre cautelar del puerto de Pozzuoli, lo que provocó la cancelación inmediata de todas las conexiones por ferri hacia las islas turísticas de Isquia y Procida.

La sombra del bradisismo y el fantasma de los años 80

Los Campos Flégreos, una vasta caldera caracterizada por el fenómeno del bradisismo —el levantamiento o hundimiento gradual del suelo debido a la actividad subterránea—, han experimentado un incremento exponencial de su actividad sísmica en los últimos años. Esta situación mantiene en alerta constante al gobierno italiano y a los equipos de protección civil.

Si bien la sismicidad de baja intensidad es un fenómeno cotidiano para los habitantes de la región, la repetición de sacudidas de mayor magnitud alimenta el temor de que se reproduzca la grave crisis vivida a principios de la década de 1980, cuando el fenómeno obligó a evacuar temporalmente a miles de personas.

El evento de este viernes evoca inevitablemente la memoria histórica de las grandes tragedias sísmicas del país transalpino, como el devastador terremoto de magnitud 6,9 que golpeó la región de Irpinia en noviembre de 1980, cobrándose la vida de unas 2.700 personas, o los sismos que en 2016 devastaron el centro de Italia y dejaron cerca de 300 fallecidos.

Por el momento, los equipos de emergencia continúan evaluando los daños sobre el terreno mientras la población permanece en máxima alerta ante la evolución de la actividad en el subsuelo napolitano.

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