BOGOTÁ — A cinco días del devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia, la cifra oficial de fallecidos ascendió a 294, mientras los equipos de emergencia mantienen la esperanza de hallar sobrevivientes bajo los escombros a pesar del tiempo transcurrido.
Balance actual de la emergencia
El último informe emitido por la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (UNGRD) detalla la magnitud de los daños materiales y humanos:
Fallecidos: 294 (270 identificados, incluidos 20 menores de edad; 254 cuerpos entregados a sus familias).
Desaparecidos: 320 personas.
Heridos: 3.935 personas.
Afectados: Más de 115.000 ciudadanos.
Viviendas: 14.000 destruidas y 81.506 con daños parciales.
Operaciones de búsqueda y rescate
Las labores se concentran en las zonas más golpeadas, como el departamento del Chocó (donde se ubicó el epicentro en San José del Palmar) y Cali, en el Valle del Cauca, donde aún se busca a más de 70 desaparecidos.
«Los milagros existen. Estamos trabajando donde sabemos que aún hay víctimas, estamos trabajando con la esperanza de recuperar personas con vida»
— Alejandro Eder, alcalde de Cali.
Por su parte, habitantes de zonas como el norte de Quibdó exigen asistencia inmediata y soluciones de vivienda ante la destrucción total de sus hogares.
Respuesta gubernamental y ayuda internacional
El presidente Abelardo de la Espriella enfrenta uno de los mayores retos al inicio de su administración, habiendo declarado el desastre nacional y la emergencia económica. Esta medida permite la recaudación temporal de impuestos para financiar la reconstrucción de hospitales, escuelas, vías y aeropuertos. El vicepresidente José Manuel Restrepo encabeza la supervisión de las comunidades rurales en Risaralda.
En el plano internacional, la solidaridad global se ha intensificado:
Rescatistas: Brigadas especializadas de Estados Unidos, Israel, Argentina y Ecuador operan junto a las fuerzas locales. El ejército israelí asiste en la remoción de escombros en el Hospital Universitario de Cali.
Ayuda humanitaria: Han arribado vuelos con suministros desde México, además de 50 toneladas de medicamentos enviadas por Paraguay.
Gestión diplomática: El presidente De la Espriella sostuvo conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y con el presidente estadounidense, Donald Trump, a quien solicitó alivios comerciales temporales.
Aporte financiero: Estados Unidos elevó su asistencia humanitaria a 26,5 millones de dólares para atender necesidades de alimentación, salud, protección y refugio.

















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